EL PRINCIPIO DEL FIN...
En mi afán de entregarte siempre algo de mi realidad pienso muchas veces en escribirte, y por eso, desde acá, sentada en mi sofá favorito, ese con el que fantaseamos en ocasiones, con música agradable de fondo, un poco desatendiendo lo que hago habitualmente y digitando el teclado de una manera fluida, es que tome la desición de regalarte estas palabras. No quiero que me veas y pienses que estoy loca, si he de estarlo es una responsabilidad compartida y los síntomas son contagiosos.
Vivimos tu y yo este amor que nos transforma, que nos conmueve... nos levanta y nos bota como si no le importáramos, y es que, aunque aparentemente vivimos siempre superando etapas, me ha costado aceptar la distancia, me ha dolido afrontar esta soledad de espacios inexistentes, esta soledad de lugares imaginarios, esta soledad de ti.
Miro hacia atrás y pienso que nunca he estado tan cercana a mi misma que desde que tomé la desición de estar a tu lado. No te extrañes, es parte de lo que quisimos. Yo no quiero tu lastima, no quiero tu compasión. Lo único que necesito de ti es tu amor. Tu amor a veces apasionado, a veces distante...
Vivimos tu y yo este amor que nos transforma, que nos conmueve... nos levanta y nos bota como si no le importáramos, y es que, aunque aparentemente vivimos siempre superando etapas, me ha costado aceptar la distancia, me ha dolido afrontar esta soledad de espacios inexistentes, esta soledad de lugares imaginarios, esta soledad de ti.
Miro hacia atrás y pienso que nunca he estado tan cercana a mi misma que desde que tomé la desición de estar a tu lado. No te extrañes, es parte de lo que quisimos. Yo no quiero tu lastima, no quiero tu compasión. Lo único que necesito de ti es tu amor. Tu amor a veces apasionado, a veces distante...
Saber que es lo que haces, saber si eres feliz y si te hago feliz, se han convertido en mi obsesión. Y ella se ve avasallada en ocasiones por lo cotidiano, por tu vida y por la mía, la alimenta el silencio y la nutren las ausencias domesticas.
Y aunque a ratos intente ser la mejor amiga de mi chifladura, finalmente termina clavándome su daga implacable por mis lados más vulnerables.
Y aunque a ratos intente ser la mejor amiga de mi chifladura, finalmente termina clavándome su daga implacable por mis lados más vulnerables.
Tu amor me mueve, me eleva, me seduce y me quebranta.
Comentarios
Publicar un comentario