Reconozco tu mirada
Entre el miedo y el placer me voy moviendo,
percibo la primera mirada sostenida
y mis ganas de saltar y devorarte
se van haciendo mas cercanas todavía.
Entre tu y yo ya no queda espacio,
como un gato me he pegado a ti,
tu levantas armamentos de soldado
y mis manos reconocen tu miedo.
Y así despacio vamos moviendo
el suelo, la vida y el camino.
Por el suave laberinto de la espuma
que envenena el aire que respiramos.
Aquel día libamos néctar de la vida
como dos abejas inexpertas.
Las risas nos desbordan la apatía;
vamos sin duda a dejar la puerta abierta.
Mis labios se baten a duelo con los tuyos,
y entre puertas derrumbadas,
entre armaduras desmontadas,
reconozco el fondo de tu mirada.
entre armaduras desmontadas,
reconozco el fondo de tu mirada.

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