Mi Jardín Secreto

La soledad que daña y envenena habita por propia voluntad personal, dentro de quien decida seguir ese camino.

Pero hay una soledad brillante y seductora: aquel jardín secreto que guardo, aquel jardín donde me entrego a reposar entera, desnuda y eterna.

Silencio activo: Mi Jardín Secreto

Comentarios